06 julio 2016

Como árboles de invierno

Anhelo tu espera,
como el preludio del verano.
Anhelo tus caricias,
como las del primer día.
Estoy empezando a soñar,
y tu mano se encuentra con la mía.

¿Puede un corazón,
 lleno de flores marchitarse?
¿Puede nuestro amor,
de nuestra sangre beber?

Cuándo la brisa besa la hojas,
tiemblan como pájaros infinitos,
como hierbas azotadas.

Cuándo tus labios besan mi pecho,
tiemblo como arroyos dibujados,
como árboles de invierno.

Se acerca el viento, ¿puedes oírlo?

Amo tus ojos cada noche,
tus miradas infinitas, chispeantes...
y como me miras de forma inesperada,
cuando me pierdo en el fuego
de tu pasión ardiente.

¿Puede un corazón
lleno de flores marchitarse?
¿Puede nuestro amor
de nuestra sangre beber?



30 junio 2016

Como el torrente a la lluvia

Déjame entrar, a un lugar
dónde pueda calentarme.
Dónde el vapor de tus labios
se me suba a la cabeza.

Déjame entrar, y abrázame fuerte,
que te abrazaré yo también, 
con estas manos que son tuyas,
y quieren acariciar el torrente de tus venas.

Déjame entrar y no me sueltes 
durante los próximos cien años.

No más miedo a  envejecer sola,
ni a llorar con la puerta cerrada.
No más miedo a la gente, 
ni al veneno que nos echan.

No más miedo a la incertidumbre,
no más caras amargas.
No más desiertos inútiles, 
llenos de tormentas vacías. 

Déjame entrar y abrázame fuerte,
que yo te seguiré ,
como el torrente a la lluvia.




27 junio 2016

Viaje al País de Nunca Jamás: ida y vuelta.

"El período de la infancia determina nuestro futuro, especialmente cuando nuestro futuro está dedicado al arte o a los problemas internos del hombre" (Andrei Tarkovsky)



Recuerdo muy bien mi infancia, la recuerdo perfectamente porque fue uno de los períodos más importantes de mi vida. Las impresiones que pude recibir por aquel entonces fueron las que marcaron mi vida, toda mi vida adulta. Probablemente, sea la infancia la que haya marcado todas las actividades artísticas. 

El espíritu de la colmena de Víctor Erice




Yo fui una niña muy feliz, creativa, alegre, vivaz, cariñosa...una niña llena de esperanzas y de ilusiones que se vieron truncadas más adelante por el duro golpe de la realidad. Quizás ese toque nostálgico llegó mucho más tarde a mi vida  o al menos eso es lo que yo recuerdo. Y quiso quedarse mucho tiempo.

La infancia de Iván de Andrei Tarkovsky


¿He encontrado lo que buscaba cuando era una niña? Ahora mismo no puedo decir que lo haya encontrado, ya que cuando era niña tenía todas las posibilidades en mi cabeza, sentía que todo era posible, que tenía todo el tiempo y el espacio por delante, sentía que era inmortal.

En realidad, espero que mi infancia siga dentro de mí, cuando pienso que es posible que se haya ido para siempre, siento una gran tristeza. Aún puedo recordar con claridad las sensaciones que percibía, ya que el alma del niño es mucho más intuitiva. Puedo recordar como percibía con más claridad el olor de las flores, como me invadía una sensación de felicidad por besar la playa, como buscaba hadas, duendes y gamusinos por el jardín de la casa de mi prima, como me reconfortaba la presencia de mi padre cuando la muerte me acechaba por las noches, como veía a mi perro como un ser mitológico en el que podría salir volando algún día por la ventana y visitar el país de nunca jamás; ida y vuelta, como una caricia de mi madre me dejaba una sonrisa permanente y como me perdía en los cuadros y libros de arte de mi tío...y sobre todo como le eché de menos toda la vida.

La infancia de Iván de Andrei Tarkovsky

Recordar esas sensaciones me hacen sentir cariño y nostalgia a la vez.

 Quiero pensar que es parte de esa infancia la que todavía alimenta mi creatividad artística, tal y como le pasaba al maestro Tarkovsky.

Quiero pensar que solo por recordar todas aquellas sensaciones las puedo recrear en mi vida, en mi mente, en mi día a día.

Quiero pensar que no se ha evaporado del todo, porque sino no quedaría nada de magia en mi vida.

11 diciembre 2015

El último adiós de Camarón


Viviré mientras el alma me suene. (Camarón de la Isla)




Camarón no quería cantar.

Encerrado en su pequeña habitación de hotel cinco horas antes del estreno, el cantante sentía cansancio físico y psíquico,
Camarón no quería cantar.

Cinco minutos antes, asomando la cabeza de vez en cuando desde su camerino, se negaba a cantar.
Camarón no quería cantar.

El público, arremolinado, a punto de crear un motín por la demora. El equipo de producción, tirándose de los pelos. Y el maestro se negaba a salir.
Camarón no quería cantar.

En una de esas efímeras miradas perdidas del maestro hacia el exterior, Pablo Nacarino ofrecía palabras de cariño al cantaor. " Venga, José, anímate, que hay mucha gente esperándote" Camarón, algo torpe pero tierno, se dejó llevar del brazo por Nacarino mientras le decía "Es que, estoy mal, no puedo actuar". Subieron las escaleras, no sin falta de esfuerzo,  y se paró frente a las cortinas que le separaban del escenario. La muchedumbre, que ya intuía su presencia se lanzó en gritos de impaciencia y obsesión.
Camarón no quería cantar.

Una única cortina le separaba del escenario, el maestro no tenía fuerzas para enfrentarse a lo que había detrás de ella. Pero allí estaba Tomate, su fiel Tomatito, que se acercó hasta él y le agarró cariñosamente del brazo para llevarle hasta su silla de mimbre.
Camarón no quería cantar.

Y de pronto, el silencio. 525 personas sumidas en la más absoluta congoja. Camarón no dijo palabra. Se sentó y se arrancó con la soleá Salud es lo que yo quiero (archivo auditivo). Según cuentan, salió un canto tan hondo de su garganta, tan sentido, que se transformó. Estaba hundido, pero se transformó. Las lágrimas se apoderaron de los ojos de la mayoría de los allí presentes.
Camarón no quería cantar.

Tomatito: "La verdad es que no sabíamos que estaba enfermo de cáncer. Ya en el hotel se encontraba muy fatigado. Me dijo que suspendiera el concierto, que no podía. Yo le dije que era un recital muy importante(...) Entonces Camarón me miró y me dijo: "Bueno, vale..."
Camarón no quería cantar.

Acudió con su médico, algo que se convirtió en costumbre en esta última etapa de su vida. Se encerraron en el camerino y no dejaron pasar a nadie. Al rato, salieron los dos juntos. Ese día Camarón lo dio todo, en cuanto se sentó en la silla, todo signo de cansancio o fatiga desapareció. Seis meses después fallecía, a los 41 años víctima de un cáncer de pulmón. Poco después, se lanza el disco de esta brillante actuación, al título de El último concierto. 
El último concierto en el que Camarón no quería cantar.

Tomatito, declara que al escuchar la grabación su guitarra no le suena. "Al lado de Camarón ni me escucho. Lo digo en serio, cuando el estaba, todos sobrábamos"
Camarón no quería cantar, pero su cante se quería despedir de Camarón y de todos nosotros.
 








23 noviembre 2015

PICASSO Y EL BALLET


El triunfo del ballet es que lo practiques toda la vida. V.




Cada vez que un bailarín salta en punta soporta
tres veces su peso corporal en la punta de sus
dedos. 
Parade supone una de las obras de arte más maravillosas y vanguardistas de la historia del arte, el ballet y la música. El hecho de que Picasso se introdujera de lleno en el mundo del ballet a finales de 1915 supuso una ruptura con los anteriores y pomposos Ballets Rusos para dejar paso a la modernidad.
Diaghilev en sus ansias por dar un tono de frescura al ballet, juntó a una serie de jóvenes de distintas disciplinas para dar un vuelco al concepto tradicional de la danza. Así elige a un joven Jean Cocteu para escribir la historia y al bailarín Leónide Massine para la coreografía. Diaghilev decide dejar en manos de Cocteu el equipo artístico; Picasso para los decorados y Erik Satie para la música. Un elenco inigualable. En el programa de mano Apollinaire señala que "es la primera vez que se produce esta alianza entre la pintura y la danza, las artes plásticas y la mímica que señalan el advenimiento de un arte más completo".
Esta obra hace una contribución a la comprensión del cubismo, que no era una simple geometría de formas, sino una transformación del espacio visual, donde puedes ver aquello que no pude ser visto a la vez en el mismo espacio. Esto fue decisivo para a evolución del lenguaje plástico y de la modernización de los espectáculos teatrales.


Vestuario de Parade, diseñado por Picasso

Picasso se dispuso a trabajar en un gran taller al fondo de un jardín, para realizar el telón que sostendrá el preludio de Satie. Se trata de la tela más grande pintada por el autor malagueño. Picasso lo pintó con engrudo sobre un tejido mezclado, la luz descompone la trama y los colores tienden a borrarse. Peor el pintor se negó a restaurarlo a lo largo de su vida, ya que le gustaba el aspecto de fresco mural que le daba a su obra. Es una composición extraña llena de dulzura e ingenuidad. Sin embargo, es una composición muy sabia. Es mitad realista, mitad onírica. Representa un mundo naturalista lleno de visiones y espejismos. Es un símbolo maravilloso del cambio de estilo del pintor. Todos conciben Parade como un vodevil lleno de fantasía, imaginación y cierta dosis de realidad.

Telón para el decorado


El estreno es la tarde del 18 de Mayo de 1917 en el teatro Chatelet de la capital francesa, en el marco de una gala caritativa en la que Parade comparte cartel con otros ballets más tradicionales. Sus connotaciones ligadas a la pantomima no son aceptadas por todos los espectadores, la música de Satie, tampoco. Del vestuario, mejor no hablar. El público rechazó la historia por idiota y por no aludir a la guerra. Más tarde, Cocteau explicara: "Es inútil explicar es escándalo de Parade en 1917 y su éxito en 1920. Lo importante es destacar la facilidad de Picasso para adaptarse al teatro". Y su comprensión mística y profunda hacia el ballet. Un arte que no pueden ver todos los públicos y que solo puede ser bailado por unos pocos. Solo unos pocos pueden tocar el cielo al ponerse en puntas y soportar tres veces su peso corporal con la punta de sus dedos, solo unos pocos pueden desafiar la gravedad alcanzando los tres metros de altura en uno de sus saltos, solo unos pocos pueden comprender la importancia del ballet y usarlo como soporte de creatividad en un tiempo de transición, un tiempo de cambios que los creadores de Parade sin duda habían captado.

Enseñando ballet a Picasso en su estudio
Con una sesión de ballet se pueden perder hasta 250 calorías. Esto equivale aproximadamente a 90 minutos de fútbol o correr 30 minutos. 
El ballet fue el único arte moderno que Hitler no prohibió durante la II Guerra Mundial

Nijinsky desafió a la gravedad realizando su legendario salto en el que alcanzó los tres metros de altura.
Un bailarín puede levantar una tonelada y media de peso entre todas las bailarinas a lo largo de una función 

18 septiembre 2015

¿Quién dijo que la belleza fuera fácil? - A mi gran amiga Sara

Si hay alguien importante sobre la que tengo que escribir es mi amiga Sara. Si nos vamos nueve años atrás, recuerdo a una Sara locuaz y dicharachera cargada de encanto y de grandes, (¡enormes!) dosis de ironía, que no todos pueden comprender. A primera vista, podría parecer una persona a la que podrías encajar rápidamente en unos parámetros, pero nada más lejos de la realidad. Sara es misteriosa, pero no aquel misterio con cierto trasfondo de fatalidad que se ve entre algunos hombres y mujeres de nuestro país. Ella posee un misterio en el tono más positivo de la palabra. Casi como un fenómeno cuántico, cuantos más recovecos de su alma puedas ver, más maravillada y fascinada estarás ante la simple y cruda realidad de su ser.
Tardé unos años en conocerla, supongo que ella tardó otros tantos en conocerme a mí. Y en todos estos años en los que la he ido descubriendo pieza a pieza, te das cuenta de que no puedes completar el puzzle hasta que conoces a sus padres. En cuanto los conocí  más profundamente, no me quedó otra que producir un perplejo "¡ahora lo entiendo todo!" Y simplemente lo encajas.
La virtud que más admiro en mi amiga es su capacidad para generar belleza. Es algo que ni siquiera tiene que pensar. Simplemente la acompaña a todas partes en forma de poesía, teatro o música.
Y es que Sara no pasa desapercibida. Viste siempre con mucho estilo sin tener que recurrir a las excentricidades, tiene los hombros frágiles, pero la espalda esbelta; cabello moreno y fuerte; los ojos grandes, acristalados y castaños revelan una mirada intensa, pero llena de ternura. Aunque, sin duda, lo que más me gusta de Sara es su sensibilidad.
Y así ha ido consolidándose una amistad inquebrantable, casi fraternal, con mi gran amiga Sara. Y como en otras ocasiones me ha ocurrido ya sea por mi personalidad, por el tipo de personas a las que me acerco o porque es algo natural del ser humano, pasamos a tener una relación verdaderamente emotiva sólo aplicable a la amistad femenina. Esta unión y comprensión sólo se puede dar debido al especial vínculo entre féminas. Tanto teníamos y tenemos que aprender la una de la otra, que su amistad me ha enseñado más que los cinco años de universidad en algunos aspectos.

Desde luego, conocer a mi amiga Sara es una experiencia cada vez más enriquecedora no al alcance de todos los seres humanos. Pero ¿quién dijo que la belleza fuera fácil?

18 agosto 2015

El principio de la Teoría de Charles Chaplin

Empezaba a estar preocupada por mi incontrolable admiración y divinización hacia Charles Chaplin. Pero resulta que al final este sentimiento tiene explicación. Gracias al cine de aquel hombrecito algo patoso en escala de grises, mi compresión hacia el cine y la sociedad de la época (y la actual) ha aumentado considerablemente.
El lunes me desperté y como el universo de Chaplin parece estar expansión, tardé más de lo habitual en encontrar mi ropa, qué por otra parte se componía de unos ajados pantalones que me estaban enormes, unos zapatos cuatro veces mayores que mi pie y un bombín. Hacía frío y tenía hambre, así que me senté en una mesa de madera, que no recuerdo haber visto ahí en mi vida, algo coja y con astillas. No le doy importancia a causa del hambre y me pongo a comer: la suela es como un filete, los clavos como espinas de pescado y los cordones como espaguetis...¡El guiso es un zapato! Por todos estos motivos salí con retraso para ir al trabajo, y como retrocedí unos cuantos años atrás y llevaba unos zapatos que me hacían tropezar, me fue muy complicado coger un taxi. Cuando por fin llegué al trabajo y me acerque a mi jefe para explicarle la demora, resulta que no fui capaz de articular palabra, solo fui capaz de gesticular, sonreír tímidamente y como mucho sacar algunos cartelitos con frases explicativas. Esto unido a que podría ir mejor vestida, fue tomado como una falta de respeto por su parte. En realidad aunque no pudiera hablar se me entendía perfectamente, intenté explicárselo, pero de nuevo solo pude mover los labios y ser adorablemente expresiva. Esto sin duda, aunque le arrancó una sonrisa, le causó cierta sensación de confusión y me dijo que si el tiempo y el espacio cambiaba y conseguía volver al presente, me subiría el sueldo.